Colorete o rubor de mejillas

Si hay algo que nos dará un toque diferente y beneficioso es el colorete en las mejillas lo que simula un rubor.
Un rubor es algo natural que sucede cuando el cuerpo reacciona de forma que aumenta la cantidad de sangre en la cara y también en las mejillas, por eso se dice que alguien está ruborizado cuando están visiblemente más rojo.
Este color rojo, pero aplicado solamente a las mejillas nos dará un toque muy favorecedor y una imagen saludable y de inocencia, ya que está muy ligada a edades jóvenes.
El colorete en las mejillas aporta un contraste muy bonito entre el color natural de nuestra piel y el color elegido, este color no tiene porque ser necesariamente rojo, aunque si que es el más usado, pero también pueden usarse variantes del rojo puro o emplear naranjas, dorado e incluso blancos o grises que aunque pueda sonar al efecto contrario, es una forma de destacar y conseguir un toque atrevido.

La clave del colorete o rubor es difuminar uniformemente el color, es conveniente aplicar poca cantidad de polvo a la brocha y que está sea gorda y aplicarlo dando círculos en espiral del interior al exterior.

También es bueno ser consicentes que forma tiene nuestra cara y cuales son las zonas que mejor podemos resaltar, es diferente si tenemos unos pómulos muy marcados o por el contrario debemos realzarlos con el colorete. Un truco muy bueno es aplicar luces y sombras alrededor de la zona resaltada para crear este efecto de pómulos resaltados, esto significa aplicar una ligera sombra, después un poco de luminoso y después el colorete, con esto conseguiremos crear un efecto de profundidad.

Recuerda que los diferentes colores que puedes elegir serán más o menos aptos para según que horas del día, pasando de los colores más claros para la noche a los más "oscuros" para las horas del día más luminosas.
¡Ahora te toca a ti hacer probatinas y averiguar el color que mejor te sienta!

Escribir comentario

Comentarios: 0